Fotografía | Focus Lab / Future Music
Hay destinos que se visitan para ver paisajes y otros que se visitan para vivirlos en su momento más intenso. Un nuevo relevamiento acaba de revelar cuáles son los festivales del mundo más imperdibles: diez celebraciones globales que van desde el carnaval de Río hasta el desierto de Nevada, pasando por India, México y el corazón de Europa.
RÍO DE JANEIRO LIDERA EL PLANETA
El primer lugar del ranking lo ocupa el Carnaval de Río de Janeiro, Brasil, y la sorpresa es cero. Considerado el festejo más grande del mundo, convoca cada febrero a millones de personas que inundan calles, barrios y el icónico Sambódromo. Samba, colores, desfiles de escuelas de samba y una energía que no tiene parangón: difícil discutirle el número uno a Río.
En segundo lugar aparece el Holi en Mathura, India, conocido como el Festival de los Colores. Celebra la llegada de la primavera con una lluvia de polvos de colores y agua. En Mathura, ciudad de nacimiento de Lord Krishna, la celebración dura varios días y culmina con una intensidad que pocos festivales del mundo pueden igualar.
LATINOAMÉRICA, GRAN PROTAGONISTA
El Día de Muertos en Oaxaca, México, completa el podio. Se celebra del 31 de octubre al 2 de noviembre con altares, cementerios iluminados con velas y procesiones por las calles de la ciudad. Lejos de ser un evento oscuro, es una celebración colectiva del recuerdo y la vida, donde lo sagrado y lo festivo conviven de una forma que no se encuentra en ningún otro lugar del mundo.
Con dos representantes latinoamericanos en el top 3, la región se consolida como uno de los destinos culturales más potentes para el viajero que busca algo más que turismo convencional. Para el público argentino, la cercanía geográfica y cultural con Río y Oaxaca hace que estos dos destinos sean los más accesibles —y probablemente los más transformadores— del ranking.

EUROPA Y EL RESTO DEL MUNDO
El Carnevale de Venecia ocupa el cuarto lugar con sus máscaras y su magia sobre el agua. Le sigue el Festival del Barro de Boryeong en Corea del Sur (5°), una experiencia tan peculiar como divertida que atrae turistas de todo el mundo. Completan la lista el Burning Man en el desierto de Nevada (6°), el legendario Glastonbury en el Reino Unido (7°), el electrónico Tomorrowland en Bélgica (8°), el Sziget en Budapest (9°) y el Donauinselfest en Viena (10°).
El relevamiento deja algunas ausencias llamativas: Australia y África no tienen ningún representante en el top ten. Y de Estados Unidos solo entra Burning Man, lo que habla de cuán global —y diverso— se está volviendo el mapa de festivales del mundo.
CÓMO PLANIFICAR EL VIAJE
La clave para vivir cualquiera de estos festivales está en la anticipación. El Carnaval de Río, por ejemplo, exige reservar alojamiento con al menos seis meses de antelación si se quiere estar cerca del Sambódromo. Glastonbury funciona con un sistema de sorteo y las entradas se agotan en minutos. Tomorrowland en Bélgica abre sus inscripciones a principios de año y también colapsa en horas.
El consejo es claro: si hay un festival del mundo que querés vivir, empezá a planificarlo hoy. Las mejores experiencias no esperan.


























