Fotografía| Jean-Michel Cousteau Resort, Fiji
Fiji es uno de esos destinos que te cambia la vida. Y ahora el icónico Jean-Michel Cousteau Resort, en la isla de Vanua Levu, acaba de reabrirse después de la renovación más ambiciosa desde su apertura en 1995. Si buscás un viaje transformador que combine lujo, naturaleza y experiencias auténticas, este es el momento.
LA MAGIA DE VOLVER A NACER
El resort cerró en enero para una renovación integral de tres meses. No fue un simple lavado de cara: transformaron los espacios comunes, actualizaron las acomodaciones y reemplazaron casi todo con materiales fiyanos auténticos. Las cinco villas oceanfront nuevas —antes eran habitaciones simples— ahora duermen a toda la familia. Cada bure (así se llaman las cabañas en Fiji) tiene dos dormitorios, dos baños, terrazas extendidas con daybed y áreas de comedor al aire libre que caben seis personas tranquilamente.

Lo que más impacta es el diseño. Trabajaron con arquitectos locales de Brisbane y socios fijianos para que cada rincón cuente la historia de la isla. Reentraron las cabañas con técnicas tradicionales y incorporaron magimagi (esa cuerda tejida de fibra de coco que es símbolo de la artesanía fijiana) en vigas, pilares y detalles decorativos. El resultado: una estética modernista pero profundamente fijiana.

PARA QUE TODA LA FAMILIA VUELVA
Aquí es donde Fiji se distingue: este no es un resort de pareja. Es un lugar pensado para viajes multigeneracionales. El Bula Club —el programa para niños— ofrece niñeras gratis para menores de cinco años. Pero si tenés hijos mayores, la cosa se pone buena: aprenden a plantar manglares, reciben lecciones de sustentabilidad marina, bucean en arrecifes intactos, escuchan historias locales y visitan pueblos cercanos. Todo integrado, sin sentir que están en un parque temático artificial.
Mientras los chicos explotan de curiosidad, vos podés sumergirte en el nuevo centro de bienestar oceanfront con máquinas de cardio, pesas y accesorios para estiramientos. El resort también renovó sus canchas de tenis, pádel y básquet, así que si no querés solo playa y agua, tenés opciones.

EL OCÉANO SIGUE SIENDO LA ESTRELLA
Fiji es sinónimo de snorkel y buceo de clase mundial. El resort está en Savusavu Bay, 17 hectáreas de costa virgen en la isla de Vanua Levu. El arrecife es tan accesible que lo ves desde tu habitación. La vida marina acá sigue intacta: fusileros de colores explosivos, nudibranquios, ocasionalmente tortugas y rayas manta. No es marketing: bucear en Fiji es tocar el fondo del mundo todavía.
Pero lo verdaderamente revolucionario es el compromiso ambiental del resort. Desde sus inicios, Jean-Michel Cousteau Resort (sí, nombrado así en honor al legendario oceanógrafo) integra educación marina con preservación real. Durante tu estadía, aprendes a cuidar lo que ves. Es viaje y lección de responsabilidad en uno.
LOS NÚMEROS QUE IMPORTAN
Las tarifas comienzan en AU$1.760 por noche (aproximadamente 1.275 dólares estadounidenses). No es barato, pero considerá que incluye acceso a actividades que en otros destinos pagarías aparte: snorkel, tours de conservación, programas infantiles, y un nivel de autenticidad que no encontrás en resorts de cadena.
Si querés que tu próximo viaje sea memorable, diferente y transformador, Fiji sigue siendo la respuesta. Y con este Jean-Michel Cousteau Resort renovado, acaba de volver incluso más fuerte.


























