En Zushi, Japón, un estudio de arquitectura pensó en lo impensable: una casa que se puede desmontar y viajar con su familia. La Circularity Cabin es una vivienda que nació ya pensando en su siguiente destino. Una expansión de ruta estaba programada para el sitio, así que Takaaki Fuji + Yuko Fuji Architecture diseñaron algo que pueda abandonar el lote sin ser abandonado.
ARMADA CON PERNOS EN LUGAR DE PARA SIEMPRE
La estructura usa piezas estándar disponibles en los centros de materiales japoneses. Nada soldado, nada pegado permanentemente. Pernos y tornillos que se desatornillan con herramientas simples. Los elementos son lo bastante pequeños para transportarse sin grúas pesadas, y sus dimensiones familiares hacen que cualquiera pueda reutilizarlos más adelante, ya sea en otra vivienda o en otro proyecto.

La casa mide 5,7 metros de ancho y 59,62 metros cuadrados de superficie. Una estructura de columnas de 10 centímetros, con vigas menores de 45 x 105 milímetros en pino y cedro. Cada pieza se corta a medida y se taladra: no hay juntas complejas que descifrar ni mortajas elaboradas. Todo está a la vista porque todo puede desmontarse.

LA LUZ BAJA A TRAVÉS DEL PISO
Subís al segundo nivel y encontrás un piso de lamas abiertas. No es una barrera entre pisos: es un tamiz que deja pasar luz y aire. Los peldaños de la escalera se atornillan a vigas de acero que a su vez se anclan a las columnas —todo reversible. Una ventana se atreve a estar entre los dos niveles porque el piso abierto desdibuja las fronteras.
El paisaje de Zushi es un valle rodeado de montañas, abierto hacia el mar. El viento cambia de dirección entre el día y la noche. La casa captura esas corrientes a través de tres lucernarios laterales altos estratégicamente ubicados. Hacia la ruta concurrida no hay aberturas: todo lo que entra viene desde arriba.
Y acá está lo genial: movés un mueble, corrés la cama hacia otra zona, cambias la disposición de las repisas, y toda la circulación de luz y aire se reorganiza. La familia tiene el control de cómo vive en cada estación.

FACHADA QUE TAMBIÉN SE DESANDA
Las tablas de ciprés sawara cubren la volumetría compacta. Se pueden sacar progresivamente desde los extremos: la reversibilidad llega hasta la fachada. Cuando llegue el día en que la ruta se expanda y la familia tenga que mudarse, la Circularity Cabin viajará con ellos. Una casa que no acepta que el fin es el fin.


























