Fotografía | Cortesía Aman
En lo más alto del skyline de Tokio, donde la densidad urbana alcanza su punto máximo, Aman Residences Tokyo propone una idea de lujo contemporáneo basada en lo esencial: silencio, pausa y conexión interior.
Estas residencias marcan un hito para la marca al convertirse en sus primeras residencias independientes, ubicadas en la cima de la Mori JP Tower, el edificio residencial más alto de Japón.
Lejos de limitarse a una propuesta exclusiva, el proyecto plantea una reflexión profunda sobre cómo vivir en las grandes ciudades del siglo XXI, combinando altura, calma y una nueva forma de bienestar urbano.

UNA COLABORACIÓN QUE DEFINE UNA VISIÓN GLOBAL
El proyecto nace de la colaboración entre Pelli Clarke & Partners, responsables de la arquitectura, y el estudio de interiores Yabu Pushelberg. Juntos construyen un diálogo sofisticado entre la monumentalidad exterior del rascacielos y la intimidad que define la experiencia Aman puertas adentro.
Lejos de imponer un lujo ostentoso, la propuesta se apoya en la contención, el detalle y la secuencia espacial. Cada decisión está pensada para transformar una torre de escala imponente en una sucesión de experiencias casi domésticas, donde el bienestar se percibe desde el primer paso.

EL ACCESO COMO RITUAL DE TRANSICIÓN
El recorrido comienza en un acceso privado a nivel de suelo, diseñado como un verdadero umbral emocional. Allí, una escultura suspendida de gran escala parece desafiar la gravedad sobre un espejo de agua calmo, estableciendo un contraste sutil entre peso y liviandad. Este gesto no es solo visual: funciona como una pausa consciente, una invitación a desacelerar antes de ingresar al universo Aman.
El agua, la luz y el silencio operan como elementos clave de transición. En una ciudad vibrante y constante como Tokio, este primer gesto arquitectónico se convierte en una declaración de intenciones: aquí, el tiempo se vive distinto.

MATERIALES, NATURALEZA Y CALMA SENSORIAL
La paleta material se mantiene neutra y silenciosa. Tonos tierra, texturas naturales y superficies mate dominan los interiores, en una estrategia que Yabu Pushelberg define como “colores arraigados a la tierra”. Más que una elección estética, se trata de una respuesta consciente al contexto urbano denso y a la necesidad psicológica de reconectar con referencias naturales.
El uso del agua, la madera, la piedra y la luz filtrada aparece de forma constante, creando atmósferas contemplativas que invitan al descanso. Cada espacio está pensado para generar calma, sin estridencias, sin excesos, con una elegancia casi invisible.

ENTRE JAPÓN Y OCCIDENTE: UN NUEVO LENGUAJE DE LUJO
Uno de los grandes aciertos del proyecto es su capacidad para reinterpretar conceptos tradicionales japoneses desde una mirada contemporánea y global. Principios como la simplicidad, el vacío, la proporción y la moderación se combinan con nociones occidentales de confort, tecnología y servicio de alto nivel.
El resultado no es estrictamente japonés ni occidental, sino una nueva gramática del lujo internacional: sofisticada, silenciosa y profundamente contextual. Un diseño que no busca imponerse, sino acompañar la experiencia de vivir.

AMENITIES AL NIVEL DE UN HOTEL ICÓNICO
Las residencias cuentan con acceso a amenities de escala y calidad excepcionales, entre ellos el Aman Spa y el Lounge, verdaderos corazones sociales y sensoriales del proyecto. Estos espacios refuerzan la idea de que vivir en Aman Residences Tokyo implica una inmersión total en el estilo de vida Aman, con servicios y experiencias que elevan la noción tradicional de vivienda de lujo.
Sobre esta visión, Vlad Doronin, Chairman, CEO y Owner de Aman Group, señala que el proyecto establece un nuevo estándar global, donde cada detalle está cuidadosamente refinado para generar una sensación inmediata de calma, santuario y paz desde el momento de llegada. La colaboración con Mori Building Co. refuerza esa ambición de excelencia a gran escala.

UNA NUEVA FORMA DE HABITAR LAS ALTURAS
Más que residencias de lujo, Aman Residences Tokyo propone una nueva manera de vivir la ciudad desde las alturas. Un refugio suspendido que equilibra densidad y serenidad, intimidad y monumentalidad, tradición y modernidad. En un mundo cada vez más acelerado, este proyecto demuestra que el verdadero lujo hoy no está en el exceso, sino en la capacidad de crear espacios de silencio, equilibrio y bienestar auténtico.
Un oasis contemporáneo que redefine qué significa vivir bien, incluso —o especialmente— en el corazón de una megaciudad como Tokio.



























