Revista Deck. Arquitectura, diseño y decoración.
Search
Close this search box.
Inicio » Transformación total. De cárceles a hoteles de lujo

Transformación total. De cárceles a hoteles de lujo

Hoteles Carceles

Con un turismo cada vez más exigente, los huéspedes buscan experiencias más allá de la comodidad y un buen servicio . Te mostramos cuatro antiguas cárceles que se convirtieron en imponentes hoteles de lujo, ideales para  vivir experiencias únicas y convertir el  viaje en algo especial.

#1. Hotel Katajanokka | Helsinki, Finlandia

Tiene una larga historia desde 1837, cuando el actual hotel funcionaba como una cárcel del estado. Está rodeado de un altísimo muro y el interior tiene paredes de ladrillos rojos que le dan al lugar un clima inquietante.

Hoy, el hotel tiene un diseño elegante con toques de lujo nórdico, un restaurante de cocina escandinava en el sótano y todo tipo de comodidades.

#2. Alcatraz Hotel | Kaiserslautern, Renania-Palatinado, Alemania.

Este alojamiento ofrece la experiencia más extrema, ya que conserva las celdas originales, disponibles para las estadías de los huéspedes. Estas celdas-habitaciones tienen ventanas con barrotes, camas originales hechas por antiguos reclusos, lavamanos e inodoro a la vista.

Para equilibrar la angustia del encierro, cuenta con WIFI de libre acceso y tiene el Hinter Gittern Bar -que significa “tras las rejas” en alemán-, un espacio de alta coctelería ideal para disfrutar de un buen trago.

Mirá también
Innovación y diseño. Las sorprendentes viviendas en los árboles de Julian Mollema

#3. Het Arresthuis |Roermond, Holanda

Antiguamente era una cárcel– su nombre significa “arresto domiciliario”- por la que los presos holandeses pasaban antes de sus juicios.

Está a menos de dos horas en auto de Ámsterdam y fue reconvertida en hotel en el año 2009. Sus 105 celdas se transformaron en lujosas habitaciones. Además tiene un restaurante de cocina gourmet y una terraza especial para disfrutar de un buen cóctel y música al aire libre.

#4. The Liberty Hotel |Boston, Massachusetts, Estados Unidos

Supo ser una cárcel de famosos: por sus celdas pasaron figuras como Michael Curley, Malcolm X, Sacco y Vanzetti. El edificio fue construido en 1851 e inspiró la arquitectura de cárceles de todo el mundo. Años después, se necesitaron 150 millones de dólares y cinco años de remodelaciones para abrir el que hoy es un imponente hotel de lujo.

El Liberty solo conserva la fachada y algunos detalles, que llenan de historia al establecimiento. Ahora es uno de los hoteles de cinco estrellas más emblemáticos de la ciudad. Entre sus comodidades se encuentran instalaciones deportivas de última generación y un lounge ideal para tomar una copa de Martini.